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March 16, 2020 - POR Administración

OBSOLESCENCIA PLANIFICADA EN LOS EQUIPOS ELECTRÓNICOS

Por Claudina Marcano

 

El tiempo de vida útil de los aparatos que a diario usamos obedece a una programación predeterminada por los fabricantes y a todos nos consta su efectividad.

 Esta forma de programación predeterminada es lo que conocemos como “obsolescencia planificada” y obedece a razones económicas del fabricante por cuanto su producción está sujeta a la frecuencia con que son adquiridos por los usuarios o consumidores dada la necesidad de sustituir el aparato inservible en que se ha convertido por estar condenados a una vida efímera.

 Sin embargo los efectos de la obsolescencia van mucho mas allá por cuanto según los especialistas no se ha considerado las repercusiones medioambientales en la producción, así como tampoco han llegado a considerar las consecuencias que se generan con la acumulación de residuos y su consecuente contaminación.

 Según  cálculos de la European Environmental Bureau (EEB) la emisión anual de CO2 es algo mas de 48 millones de toneladas y aunque las cifras lucen increíbles lo cierto es que corresponden a un aumento del consumo de energía y recursos para satisfacer la creciente demanda de productos tecnológicos y para la eliminación de los anteriores aparatos.

 Señala un funcionario de  la EEB se demuestra que Europa no puede cumplir con las obligaciones climáticas sin abordar los patrones y consumos  propuestos por la organización y señala además que el impacto climático de nuestra cultura de teléfonos inteligentes desechables es muy alto.

 Explica que las emisiones de los aparatos electrónicos están vinculados no tanto a la energía que consumen durante su funcionamiento como a la contaminación que se genera durante su fabricación. Lo que deja claro es que cuando un teléfono celular sale de su caja ya viene con una carga de emisiones producidas en su fabricación.

 Ante ésta problemática aparecen organismos ambientalistas que, de alguna manera, elevan su protesta al considerar  que hay un desconocimiento por parte del ciudadano común del daño que la obsolescencia planificada supone a nivel ecológico y además los organismos gubernamentales competentes es muy poca la información que ofrecen para dar a conocer el impacto que estas prácticas producen sobre el medio ambiente.

 Dentro de este tema también se ha pronunciado la Asociación Española de Recuperadores de Economía Social y Solidaria (AERESS) sobre el hecho de la no recuperación de los artefactos por cuanto consideran que “la tiranía del diseño” de la mayoría de los productos provoca que las reparaciones sean mas costosas de lo que antes eran y eso hace que al consumidor le resulte mas atractivo y conveniente adquirir un nuevo aparato que reparar el que ya le resulta inútil. Esto a su vez continua el ciclo contaminante con la creación de basura electrónica.

 Y es en este momento de confrontación, críticas y denuncias cuando se hace presente la propuesta de “combatir la obsolescencia” con la convicción de que si bien es difícil no por ello es imposible.

 La  “Alargascencia” es el nombre de la nueva campaña propuesta por la organización ecologista “Amigos de la tierra” para luchar contra la muerte programada de los productos electrónicos y lo presentaremos en nuestra próxima publicación.